
Face2Go es una solución de identidad digital diseñada para simplificar y asegurar procesos de acceso, identificación y formalización de servicios en entornos físicos y digitales. Su objetivo es eliminar fricciones innecesarias en momentos clave como el inicio de un viaje, el acceso a una instalación o la firma de un contrato, sin renunciar al control, la seguridad ni la validez jurídica según la normativa europea.
El proyecto responde a una realidad común en múltiples sectores: procesos aún dependientes de documentación física, validaciones manuales y repeticiones constantes de datos, que generan ineficiencias, errores y una mala experiencia para el usuario.
Face2Go sitúa la identidad digital verificada en el centro de la relación entre personas y servicios, permitiendo gestionar accesos, contratos y recorridos de forma coherente, segura y trazable.
Desde el acceso a una instalación hasta la firma de un contrato, muchos procesos comparten el mismo problema: identificar con certeza a una persona, comprobar que cumple los requisitos necesarios y registrar la operación con garantías. Esto afecta a sectores tan diversos como el transporte, la hotelería, el alquiler de embarcaciones o vehículos y otros servicios que requieren control, responsabilidad y trazabilidad.
Face2Go permite sustituir estos procedimientos fragmentados por un modelo unificado de identidad digital, adaptable a distintos contextos y capaz de integrarse en los sistemas existentes de operadores, empresas y administraciones.
Una misma identidad digital puede utilizarse para acceder a una terminal o a un hotel, firmar un contrato de arrendamiento, validar una reserva o controlar el uso de un servicio, manteniendo coherencia y seguridad en todo el proceso.
El proceso comienza antes del acceso físico o de la firma. El usuario registra su identidad digital de forma segura y controlada, evitando comprobaciones repetitivas y reduciendo tiempos de espera. En el punto de acceso o de formalización del servicio, la validación es rápida y fluida, sin necesidad de gestionar documentación física ni duplicar datos.
Este enfoque mejora la experiencia del usuario y, al mismo tiempo, facilita a los operadores la gestión ordenada de accesos, contratos y flujos de personas, con información estructurada y fácilmente auditable.
